La cláusula suelo
La cláusula suelo es la forma que los bancos tienen de seguir cobrándonos un buen pellizco a pesar del que el Euribor baje.
Para calcular lo que pagamos de hipoteca se toma como referencia el Euribor, un tipo de interés que pone el Banco Central Europeo. ¿Qué pasa si el Euribor baja mucho? Pues pasa que el banco gana menos dinero, algo que no van a consentir y que remedian metiendo la cláusula suelo con calzador a la hora de firmar la hipoteca.
Cuando firmas la hipoteca te informan del tope que ponen para el Euribor por arriba, un tipo completamente irreal ya que se si aproximase a ese tipo nadie pagaría las hipotecas, pero no te informan de que también ponen un tope, mucho más real por abajo.
Es por ello que algunos jueces han declarado estas cláusulas como ilegales, ya que han recibido demandas colectivas por parte de usuarios que no habían sido informados de este tipo de cláusula cuando firmaban su hipoteca.
Si vas a firmar una hipoteca deja muy claro que no quieres cláusula suelo, y si te dicen que no, vete a otro banco, ya que te están intentando estafar. Si la tienes, puedes ver si te puedes unir a alguna de las demandas colectivas.
Calcular la subida del Euribor al pedir la hipoteca
Nos atreveríamos a decir que el 99% de las hipotecas en España se firman bajo la modalidad de tipo de interés variable, lo que hablando claro quiere decir que la cuota mensual que pagaremos puede variar.
El interés que pagamos por nuestra hipoteca se calcula sumando el Euribor, que es un tipo de referencia que pone el Banco Central Europeo, más el variable, que puede ser de un 1% o bastante más en las actuales hipotecas.
De esta manera, cuando el director de nuestro banco o caja de ahorros y normalmente con una sonrisa, nos dice lo que vamos a pagar mes a mes, lo calcula sumando el Euribor de ese momento y el diferencial.
La revisión del interés que pagamos por la hipoteca se suele hacer cada 6 meses o cada año, de manera que cuando se hace esa revisión nuestra cuota puede aumentar o disminuir. Si disminuye no hay problema, pero ¿qué pasa si sube?
Una subida del Euribor, por pequeña que sea afecta de manera importante a la cuota que pagamos, por lo que antes de pedir una hipoteca tenemos que plantearnos qué subida del Euribor podemos asumir, y si no somos capaces de asumir una buena subida el Euribor es mejor que ni pidamos la hipoteca.
Ventajas de hipotecarse
Seguramente mucha gente piensa que las hipotecas sólo tienen desventajas, pero hay que tener en cuenta que el 80% de la población mundial que compra pisos se adhiere a estas hipotecas para permitirse el pago del piso.
Realmente, una hipoteca tiene ventajas siempre y cuando sepamos que vamos a seguir teniendo un trabajo y cobrando todos los meses. De este modo, gracias a tener un sueldo asegurado y fijo, estamos en condiciones de pactar con el banco un interés que no va a variar, ya que esto sólo sucede si dejamos de pagar las mensualidades.
Así, podemos ver la hipoteca como una inversión en la que vamos a invertir una cantidad fija de dinero todos los meses para, al cabo de unos años, estar en posesión de una vivienda a nuestro nombre con todas las facilidades que ello conlleva.
Pero repito: hay que tener muy claro que se va a tener un trabajo fijo, por ejemplo, funcionarios, para no acabar pagando las consecuencias de las hipotecas.
Hipotecas de Unicaja
Unicaja está ofreciendo planes de contratación de hipotecas bastante asequibles.

Así lo demuestra el 0.75% de interés que establecen o la edad máxima para poder pagar la hipoteca, que es de 75 años. Como contrapartida, para gozar de estas ventajas, debemos contratar con ellos un seguro de hogar, deberemos domiciliar la nómina y tener una tarjeta de crédito y de débito.
De este modo podremos optar a hipotecar hasta el 80% del valor real de la tasación, medida que adoptan prácticamente todos los bancos.
Por otra parte, restringen a 40 años el plazo máximo para pagar el total de la hipoteca, aunque si pactamos correctamente con el banco, es bien seguro que no necesitaremos llegar a tantos años, ya que en la mayoría de casos, en 25 o 30 años se pueden pagar los pisos más corrientes.
Otra cosa bien diferente es hipotecar por un piso lujoso, el cual nos condenará a una hipoteca de por vida que difícilmente podremos pagar si tenemos un sueldo normal.
¿ Nos hipotecamos ?
¿Qué es una hipoteca? Aunque es un tema muy de moda, los más jóvenes puede que no sepan qué es exactamente una hipoteca. Pues bien, el significado es muy sencillo de entender.
Imaginemos que tenemos un trabajo, y ahora queremos comprarnos un piso. Lógicamente, pocos son los que pueden pagar un piso al contado, por lo que el banco, que es quien negocia el pago del piso, nos debe dar alguna ayuda para poder pagarlo.
Esta ayuda consiste en pagar el piso en 20 años, por ejemplo, pagando cada mes 300 euros. De esta forma, con el sueldo que cobremos cada mes, 300 euros irán destinados al pago del piso, y así iremos pagando el piso poco a poco hasta que pasen los 20 años y lo hayamos pagado en su totalidad, por lo que nuestra deuda con el banco desaparece y podemos decir que somos los auténticos dueños del piso.
Al hecho de solicitar esta ayuda y comprometernos con el banco a pagar el piso en los próximos 20 años es lo que se conoce como hipoteca.